¿Cómo podemos diferenciar un adverbio de un adjetivo?

En las clases de lengua me he dado cuenta, sobre todo a la hora de analizar oraciones, que hay muchas dudas cuando el alumno tiene que diferenciar un adverbio de un adjetivo.Es precisamente por las funciones que desempeña por lo que los diferenciamos.Y es que el adverbio puede modificar al verbo, a un adjetivo o a otro adverbio, cosa que un adjetivo no puede desempeñar generalmente.
Por ejemplo:

  • Tu hermano habla demasiado( aquí el adverbio demasiado modifica al verbo habla)
  • Pedro es demasiado joven (demasiado modifica al adjetivo joven)
  • El coche está demasiado lejos( demasiado modifica al adverbio cerca)

Hay otro detalle que comento en las clases y es que los podemos distinguir por: el adverbio no tiene género ni número.

Ahora bien, alguno pensará  ycon razón que se puede decir, demasiadas , demasiada, muchos , muchas. Pero hay que tener en cuenta una cosa, debemos cambiar el género en las oraciones que estemos analizando en ese momento, como en los ejemplos anteriores:

  • Tus hermanos hablan demasiado ( demasiado veréis se queda exactamente igual no cambia)
  • Pedro y Juan son demasiado jóvenes ( tampoco cambia)
  • Los coches están demasiado lejos( los dos son adverbios no cambian)

Por lo tanto si se trata de un adverbio no cambia su número ni su género cuando cambia el sujeto de la oración; y sí lo haría si fuera un adjetivo:

  • Tres son demasiados candidatos .
  • Hemos cogido demasiado arroz y demasiada mermelada.

El adverbio tiene como función principal adjetivar al verbo,una vez leí que el adverbio ejerce como adjetivo del verbo, y por eso se llama «adverbio»(ad-verbum,»junto al verbo»)

Siguiendo el lenguaje de la gramática de Grijelmo:«El nombre es el maquinista del idioma, el adjetivo le pone la ropa al maquinista, el verbo es la locomotora de la lengua, porque ejerce la acción y el adverbio describe la clase y el color de la locomotora»,curioso ¿verdad?

El género y profesión

El género masculino se asocia casi siempre a las personas o animales del sexo masculino.Y lo mismo sucede con los animales o personas del sexo femenino.Pero sin embargo decimos una cebra aunque se trate de un animal del sexo masculino.

Vemos entonces que el género no siempre coincide con el sexo , y que funciona al margen de esa condición biológica.El sexo forma parte de la realidad ;pero el género forma parte de la realidad gramatical.

Ya hablaremos de los nombres epicenos, los cuales designan a individuos de uno u otro sexo sin aludir para nada a éste :persona (puede ser hombre o mujer) delfín (macho o hembra), también es el caso de criatura;ésta nos puede venir bien en ocasiones si delante de un carro de bebé no tenemos muy claro si es niño o niña y se nos ocurre preguntar ¿qué tal está la niña?,seguro que no metemos la pata si no sabemos el sexo de la criatura.

Algunos sustantivos que nombran profesiones  tienen variación de género;otros en cambio, carecen de ella.

  • Hay nombres de profesión que tienen una forma para el masculino y otra para el femenino: maestro/maestra; actor/actriz.
  • Hay nombres de profesión que tienen una sola forma común a los dos géneros : el cantante/la cantante; el periodista/la periodista.
  • Algunos nombre de profesión o cargo (juez, concejal, fiscal...) han tenido históricamente solo formas de masculino.Pero a raíz de la incorporación de la mujer al mundo del trabajo hay personas que prefieren utilizar esos nombres en forma femenina, de modo que se vacila entre juez y la jueza, la concejal y la concejala.

EJERCICIO:

Escribe el femenino de las siguientes palabras:

abogado, testigo, sastre, modelo, taxista, cineasta, ingeniero, profesor, bedel y bailarín.

SOLUCIÓN: